En la última entrega del torneo, Aldosivi ha demostrado que la defensa es uno de sus pilares fundamentales. Con una línea de cuatro bien definida y un mediocampo que apoya en la recuperación, el equipo se ha vuelto complicado para sus oponentes. En el enfrentamiento contra Gimnasia, el equipo logró su tercera portería a cero, un logro que no se veía desde hace meses.

La clave de esta solidez defensiva reside en los centrales N. Breitenbruch e I. Acosta, quienes han forjado una pareja robusta en el eje de la zaga. Su comunicación y capacidad para anticipar los movimientos del rival han sido cruciales. Este último partido mostró cómo interceptaron varios balones y prácticamente cortaron las opciones de gol del rival en la primera mitad.

Otro elemento a destacar es la contribución de los laterales en la fase defensiva. Ambos, I. Chicco en la derecha y S. Moyano en la izquierda, han hecho un excelente trabajo cerrando las bandas y ayudando en las tareas defensivas. Su velocidad y resistencia les permiten regresar rápidamente al eje en caso de pérdidas de balón. Un claro ejemplo fue en el tercer partido de la fase, donde sus intervenciones aseguraron la victoria 1-0.

Aldosivi no solo ha trabajado en la defensa en sí, sino también en la transición rápida de la defensa al ataque. Esto ha permitido crear ocasiones a partir de errores del rival. Sin embargo, la tarea pendiente sigue siendo cómo mejorar en la finalización de estas oportunidades. La base está sentada, ahora es cuestión de ajustar el ataque para complementar su sólida defensa.